Enojarse por una causa lógica y justificada no tiene problema; podemos enojarnos por unos instantes o minutos. Estar enojado constantemente, "a cada rato", nos roba la paz, la alegría de vivir, atrayendo enfermedades emocionales y físicas.
Conocer qué dispara nuestro enojo nos permite evitar la causa que lo produce y consecuéntemente nos da la habilidad de manejar el enojo y evitar con esto que se desborde convirtiéndose en ira.
En ocasiones el enojo surge por la influencia de factores externos, también aparece por nuestra forma de pensar, interpretando las circunstancias que muchas veces no dependen de uno mismo. Por lo tanto la interpretación propia de tales circunstancias dependerá de equilibrar el enojo, sometiéndolo y transformándolo en una fuerza creadora.
Conocer qué dispara nuestro enojo nos permite evitar la causa que lo produce y consecuéntemente nos da la habilidad de manejar el enojo y evitar con esto que se desborde convirtiéndose en ira.
En ocasiones el enojo surge por la influencia de factores externos, también aparece por nuestra forma de pensar, interpretando las circunstancias que muchas veces no dependen de uno mismo. Por lo tanto la interpretación propia de tales circunstancias dependerá de equilibrar el enojo, sometiéndolo y transformándolo en una fuerza creadora.
Comparte este videoprograma en tu red social favorita.
Comenta desde Facebook.
No hay comentarios :
Publicar un comentario
O si lo prefieres, comenta desde aquí.